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Midi d'Ossau: VIVAC EN LA CUMBRE Mensaje Publicado: Lun Ago 04, 2008 11:02 am por Atreyu

El sábado salimos de casa sobre las 10 de la mañana dirección a Biescas, donde nos encontramos con un aburrido Kepa_castro esperándonos en la gasolinera del pueblo. Con él habíamos planeado una ruta más que interesante: vivaquear en la cima del Midi d'Ossau. Muchos habían sido avisados pero sólo él pudo asistir con nosotros al espectáculo, pero ya llegaremos...

Sobre las 15h con una agradable temperatura iniciamos los preparativos en el parking del Portalet.



Primeros pasos en las campas del Portalet.




Un buen rato después alcanzamos el Col de Pombie desde donde ya observamos el hotel que tenemos reservado.



Rellenamos de agua en el refugio y seguimos hacia arriba.



A diez minutos del refugio observamos que la suela de las botas de Carmina ha empezado un irreversible proceso de autodestrucción. Tratamos de repararlo de la mejor manera posible aunque sabemos que de esta no pasan. Primero con el esparadrapo que llevábamos nosotros.



Luego con un esparadrapo mucho más resistente que nos regaló una amable montañera que nos encontramos.



Sin más problemas llegamos al Col de Suzon y empezamos a subir por la rampa que nos acerca a las chimeneas del Midi d'Ossau.





Algo de picar y atacamos la primera de las chimeneas, que me sorprendió gratamente, sobretodo en el último tramo, el de las dos clavijas.




LA segunda chimenea la atacamos por la derecha mientras Javi Urrutia de mendikat y un compañero rapelaban por la izquierda. Reconocieron a Kepa por las fotos... ¿qué fotos?



Más clavijas antes de llegar a la tercera chimenea.



Pese a llevar reseñas de por donde ir, acabamos subiendo por otra chimenea. Suponemos que nos desviamos a mitad de la tercera y amplia chimenea, pero no demasiado porque aparecimos a unos 20 metros a la izquierda de la cruz. Me parece que esa zona es atacable por muchos puntos.




Ya en el caos reinante en la zona alta, cada uno subió a su ritmo y Kepa se acercó más rápidamente a la cima que nosotors que íbamos más tranquilos tras varias semanas de inactividad.



Vistas espectaculares hacia el otro lado.



Últimos metros.



Contraluz y nieve.



Kepa desde lejos en la cima con un padre y un hijo que también tenían reserva.



Dejamos las mochilas en los vivacs de un lado de la cresta y nos acercamos a la cima en pocos minutos.



Foto de cumbre. 2884 m.



La sombra del Midi ya se extiende por el valle.



Mar de nubes.




La sombra del Pico del Mediodía se recorta sobre las nubes.



Atardecer de ensueño.



Sobre las 22:30h nos metimos en el saco y a dormir.

La noche fue plácida, sin viento y una temperatura más que agradable. Pude ver 11 estrellas fugaces e incluso a un armiño-ladronzuelo que se llevó las cáscaras de los pistachos.



La sombra del Midi al amanecer que no se quedó corto en belleza.



Montañero paparazzi.



Sobre las 8 de la mañana iniciamos el descenso por el caos de rocas del Reign de Pombie. No se te ocurra perderte ahí.





Un ratillo más tarde, localizamos la cruz de la tercera chimenea y empezamos a descender poco a poco destrepando.



La chimenea desde abajo.



Destrepando.



Kepa rapelando de la segunda chimenea.




Carmina rapelando también esa segunda chimenea.



Ya hacía rato que el arreglo de las botas que hicimos el día anterior empezaba a fallar, pero aún se mantenían en regulares condiciones.



Rapelando la primera de las chimeneas. Ya estábamos de nuevo en tierra firme.



Descenso hasta Suzon, donde Kepa decidió adelantarse para subir el Peireget. Nosotros fuimos bajando poco a poco para asegurar que las suelas de las botas alcanzaban el Portalet y que Carmina no tenía que bajar descalza por las campas.



Una foto del pico desde Pombie donde paramos a refrescarnos un poco. Hoy el calor era bastante más sofocante que ayer.



Finalmente, tras unos ultimos metros en un estado pésimo, las botas de siete leguas alcanzaron el coche de esta guisa. De museo vaya.



Tras la hazaña, huevos fritos con panceta y longaniza en España antes de regresar cada mochuelo a su olivo.