Ahí va una pequeña crónica de los cuatro días, acompañada, cómo no, de las correspondientes fotos. Espero que el reportaje sirva para acercar las amplias posibilidades que ofrece esa zona a los que no la conocen.
Día 1 - 2008-8-7
Viajamos en coche hasta Bagneres de Luchon y tomamos el camino de subida al col de Peyresourde. Pasados unos kilómetros, tomamos un desvío a mano izquierda que en poco tiempo nos llevará a las Granjas de Astau, tras pasar el pueblo de Oô.
Preparamos las mochilas y comenzamos la marcha animados. La previsión del tiempo era nefasta para hoy pero de momento no se está cumpliendo.
El lugar es fantástico
El hermoso camino gana altura de manera constante
Hasta llegar al lago de Oô, en el que hay un refugio
La gran cascada preside el fondo del circo
El camino sigue ganando altura
Y el lago de Oô va quedando atrás
Casi sin darnos cuenta, llegamos al collado de Espingo
Cerca del collado está el refugio de Espingo
En pocos minutos, una espesa niebla lo cubre todo. No obstante, seguimos disfrutando del camino empedrado que nos conduce suavemente al refugio del Portillon, que se encuentra a 2570 metros de altura, estratégicamente situado al pie de todos los tresmiles de la zona.
Cuando estamos a punto de alcanzar el refugio de Portillon, la niebla nos da una pequeña tregua y podemos ver dónde está el refugio
Ya en el refugio, nos encontramos con... Síííí, es él!!!!!!!!
El mismísimo Maskarell, en persona!!! He leído de cabo a rabo todas sus crónicas de esas proezas que hace en solitario, y he disfrutado a tope con sus reportajes. Y ahora lo tengo delante. No puedo resistirme a sacarme una foto con él...
En algunos momentos, la niebla hace algún que otro amago de levantarse y podemos contemplar las montañas que conforman el circo. En la imagen, cresta que va del collado inferior de Literola al Perdiguero
Quayrat y Lezat
Cenamos y nos acostamos temprano. Mañana nos espera una jornada entretenida
Día 2 - 2008-8-8
Nos levantamos temprano, desayunamos y nos dirijimos al collado del pluviómetro, al cual tendremos que subir también los días siguientes. Ya que vamos a rodear la tachuela Tusse de Montarque (2889 m) tantas veces, decidimos subirla aunque sea una vez
La verdad es que ofrece unas vistas maravillosas. En la imagen, Gourgs Blancs, Gourdon y Spijeoles
Cresta Seil dera Baquo
Perdiguero, punto culminante del circo
Gourdon y Spijeoles
Bajamos unos metros del Tusse de Montarque para remontar una pedrera que nos llevará al collado del pluviómetro
No podemos dejar de mirar hacia atrás...
Aunque lo que hemos descubierto al otro lado del collado es igualmente espectacular: el gran Gourgs Blancs
El pico Jean Arlaud va a ser la primera cima que vamos a intentar coronar. Para ello, tenemos que llegar al puerto de Oô que conecta este valle con el de Estós y trepar por ese corredor de hierba hasta llegar a la zona superior del pico.
Podemos admirar el macizo del Posets desde el puerto de Oô
También los picos de la Baquo
Si no fuera por haberlo leído en el libro de Capdevila, no creo que hubiéramos elegido el corredor herboso para subir. La verdad, acojona. Aunque hay una especie de escalones donde ir colocando los pies, apenas hay canto para poner las manos, y la pendiente es grande. En la parte superior hay un anclaje para rapelar. Bajar por aquí a pelo, uf...
Visto desde arriba
La parte final es más sencilla y llegamos sin problemas a la cima Jean Arlaud (3065 m)
La bajada a la horcada que lo separa del Gourgs Blancs también es "entretenida" y presenta algún destrepe pelín complicado
Remontamos un último pedregal para llegar a la segunda cima de la jornada
Gourgs Blancs (3129 m)
Vista hacia los Clarabides y el Posets
La progresión a través de la arista del Gourgs Blancs es complicada y nos obliga a dar varios rodeos para evitar los enormes bloques de granito
Así, alcanzamos la Torre Armengaud (3114 m). Al fondo, cresterío de Bachimala, al que le tengo ganas desde hace años. Todavía tengo varios días de vacaciones, ojo...
Vista hacia el Spijeoles y la arista que lo une al Gourdon
Montañeros que progresan en busca del collado del Gourgs Blancs
Las cimas del Saint Saud y el Camboue, cerrando la línea de tresmiles de esta zona
Por terreno más sencillo, llegamos a la Punta Lourde Rochablave (3104 m)
Jod
con la arista del Gourgs Blancs...
Disfrutamos de las vistas que ofrece esta cima
Clarabides y, al fondo, Posets
Desde la Punta Lourde Rochablave, avanzamos rápido hacia el siguiente pico, el Camboue (3043 m). Porma, no te tires!!!!
Este chaval...
El Saint Saud, a tiro de piedra. A por él!
Progresamos por la arista...
Sin quitar ojo a los Clarabides y al macizo del Posets
Desde la cima del Saint Saud (3003 m), observamos el Camboue y la arista del Gourgs Blancs
Descendemos rápidamente del Saint Saud, en busca del collado superior de Pourchergues o de Gias
La idea era enlazar este collado con el puerto de Oô bordeando la base del Gourgs Blancs, y es lo que haremos, tras rematar la faena coronando los Clarabides y el Gias en plan relámpago. Vamos allá a por el Clarabide Oriental
Corta pero exigente rampa
Desde la cima del Clarabide Oriental (3012 m), divisamos los otros dos Clarabides, con el Posets como telón de fondo
La perspectiva del Gourgs Blancs ha cambiado
Tras coronar el Clarabide Central (3020 m), llegamos al Clarabide Occidental (3008 m). Sólo queda el pico de la derecha, el Gias, para completar la jornada
Para subir al Gias, hay que trepar un poco. Nos juntamos con una pareja que baja
Gias (3011 m). Igual hasta me echo una siestecilla aquí...
Macizo de la Maladeta, con un sin fin de cimas fácilmente identificables
Destrepamos con cuidado la corta chimenea de acceso al Gias
Y nos dirijimos de vuelta al puerto de Oô, en penoso avance por un caos de rocas
Y cuando todo parecía indicar que el día acabaría sin sobresaltos y que llegaríamos al refugio a una hora razonable, con tiempo para descansar antes de la cena, llega uno de los momentos clave de la salida. Llegamos al puerto de Oô, a más de 2900 m, y nos encontramos con un joven de rasgos orientales, que después sabríamos que nació en Hong Kong pero que reside en Rotterdam. Tras haber pasado varios días en Valencia y Zaragoza de mochilero, al chaval le debieron entrar ganas de conocer los paisajes pirenaicos, y no se le ocurrió otra forma mejor que enlazar los refugios de Estos y Portillon a través del salvaje puerto de Oô. Se le ha aparecido la virgen en forma de Porma y Azkarate. No tiene ni idea de dónde queda el refugio de Portillon al que se dirije, viste zapatillas, el bastón lo tiene doblado (ver foto), y en la mochila lleva material tan útil en alta montaña como una gran toalla de playa (del Barça), un par de novelas o una caja de recuerdos comprada en Benasque. Este tío estaba predestinado a pasar la noche a la intemperie, y todavía ahora dudo que fuera consciente de ello. Tras comprobar que su forma de progresar entre bloques es penosa (tiene las piernas llenas de rasguños), nos repartimos el peso de su mochila entre Porma y yo y aflojamos el ritmo para ir con él. No le podemos dejar tirado.
Poco a poco, el "japo" se va encariñando con Porma...
Cruzan los neveros cojidos de la mano...
La bajada se hace interminable y la hora de la cena se nos echa encima. Porma se queda con el "japo" y yo salgo disparado hacia el refugio a avisar de que llegarán un pelín tarde a cenar. Por fin llegan y todos respiramos de alivio.
A pesar de todo, el "japo" que no pierde la sonrisa... Vaya fichaje...
En fin, al final todos echamos unas risas. La pareja que aparece al lado del "japo" son unos catalanes con los que hemos coincidido estos días. Al final del día cada cual cuenta sus batallitas. Las nuestras se han llevado la palma hoy, por razones obvias.
Día 3 - 2008-8-9
Nos levantamos temprano también hoy, y nada, de vuelta al collado del pluviómetro. Me he juntado con un porrón de tracks de subida y bajada que se cruzan entre ellos, es difícil seguir siempre el mismo itinerario
La idea de hoy es completar la cresta de la Baquo, para lo cual atacamos la pendiente que nos acercará a los picos de la Baquo
A ver, que alguien le diga algo a este chaval. No se le ocurre pues dejar los crampones en el coche "porque pesan mucho"!!! Para llenarla con porquerías como unas galletas de limón que a pesar de insistir e insistir ni el perro del refugio quería comérselas, un trozo de cortina que utiliza a modo de sabana para dormir, una brújula... Mekauendio que traigo GPS, para qué quieres la brújula pakete, para saber dónde está La Meca para rezar, eres musulmán o algo así o qué!!
Yo no quiero ni mirarle cómo anda sin crampones por esta nieve helada...
Antes de subir el primero de los Cap dera Baquo, giramos a la derecha en busca de la primera tachuelilla del día, el Audoubert (3045 m).
El acceso a la arista a través de la rimaya, tiene telilla
Progresamos por la arista y llegamos al Audoubert
La arista hacia el Cap dera Baquo, afiladilla...
Superamos unos cuantos bloques y llegamos al Cap dera Baquo Occidental (3097 m)
Vemos lo que nos viene a continuación
Vista atrás
Sin excesiva complicación llegamos al Cap dera Baquo Oriental (3103 m)
La arista se afila en dirección al Seil dera Baquo
Divisamos el refugio de Estos en el fondo del valle
Vaya que sí se afila la arista...
Llegamos al pico Seil dera Baquo (3110 m)
La cresta se complica definitivamente en el acceso al Pequeño Pico Portillon (3000 m)
Después de este pico, nos topamos con esto: un cortado de unos 20 metros que precede a una placa lisa que no tiene muy buena pinta. La situación es delicada. Hay varios cordinos en una roca, la gente ha rapelado desde aquí. Parece imposible destrepar, por lo que decidimos rapelar. El problema es que no sabemos si la cuerda (40 m), llega hasta el suelo, no lo vemos. Rapelo yo en simple con mucho cuidado y compruebo que la cuerda se queda a unos centímetros del suelo. Estamos salvados (a priori)
El problema es que el rapel nos deja en un lugar muy peligroso y nos obliga a sufrir para recuperar la arista. En la siguiente imagen (tomada una vez superado el marrón) se puede apreciar dónde se monta el rápel (flecha superior), dónde desemboca (flecha inferior) y el tramo de trepada hasta la arista. Para llegar a la arista, tenemos que dar un par de pasos de fé, apoyando los pies en adherencia y sin apenas canto para las manos. Cada vez que recuerdo este paso, me sudan los pies y las manos
El paso de este afilado tramo horizontal, lo hacemos asegurados
Y vuelta a superar y esquivar grandes bloques...
Hasta llegar al pico Portillon de Oô (3050 m)
Placa en memoria de un accidentado
A continuación toca bajar al Portillon de Oô para atacar la arista oeste del Perdiguero, que tenemos enfrente
El terreno es descompuesto y decidimos rapelar para evitar sustos, que ya hemos descargado suficiente adrenalina...
Llegamos al Portillon de Oô, y vemos que el tiempo ha pasado volando. Estamos cansados y tras realizar un par de amagos vemos que no damos con la ruta adecuada para enfilar la arista oeste del Perdiguero, en la que habría que hacer varios largos de cuerda y demás. Decidimos dejarlo y bajar, pero tenemos un problema (de nuevo). Los crampones de Porma están en el coche y el nevero que baja del collado es empinado de narices. Afortunadamente, el sol ha derretido ligeramente la nieve y consigue llegar a las rocas sin resbalar. Hay que controlar mucho para andar sin crampones en la nieve y tengo que reconocer que Porma controla de verdad. Aún así, se merece un par de percas.
Porma decide bajar al refugio a descansar. Yo, decido echar el resto y subir el Perdiguero por la normal, a través del collado superior de Literola
Bordeo este espolón y tiro para arriba con todas mis fuerzas en busca del collado
Cansado y con el tiempo justo para no perder la cena, llego al Perdiguero (3222 m).
Las vistas son espectaculares. En la imagen, Hito E del Perdiguero y macizo de la Maladeta
Circo de Espingo con la cresta de la Baquo que hemos hecho hoy
En detalle
Refugio de Portillon. Puedo oler la sopa que ya está casi caliente
Lezat y Crabioules, precedidos por el pico Royo y los picachos que voy a recorrer a continuación
Se me pasa por la cabeza ir y volver a los dos Hitos del Perdiguero pero contengo mi vena coleccionista. No tengo tiempo. Bajo lo más rápido que puedo la penosa pedrera final del Perdiguero y supero la rampa de la Tuca Literola (3095 m). Vista atrás
Vamos a por el pico Royo!
Ya casi estoy en el pico Royo (3121 m)
La arista Crabioules-Lezat impresiona. Cristina y Jordi, otra pareja de catalanes con los que hemos coincidido en el refugio, han partido hoy con la intención de hacerla. Tengo ganas de juntarme con ellos en el refugio y saber cómo les ha ido
Valle inferior de Literola por donde voy a bajar dentro de nada
Antes corono la Punta Literola (3132 m). La arista que enlaza las dos cimas de los Crabioules es un imán
Tras bajar de esta cima, abandono la arista antes de llegar al collado y bajo a toda velocidad por un nevero. Después (en casa, repasando las fotos, el mapa y la lista de cimas) me doy cuenta de que con las prisas me he saltado el último 3000 del día, la Aguja de Literola, ese picacho que sobresale unos metros. Mekauen parezco tonto!!
En fin, ahora es tarde para volver. Un 3000 que queda pendiente. Han caído 10 hoy, no está mal.
Ahora sí, pongo la directa y bajo corriendo refugio, al que llego a las 18:45, con el tiempo justo para cambiarme antes de cenar.
Foto de grupo en el refugio. Las dos parejas de catalanes, unos fieras los cuatro, los dos de la izquierda son Jordi y Cristina, se han cascado la arista Crabioules-Lezat prácticamente sin enterarse hoy y la pareja del centro lleva unos cuantos días coleccionando 3000s en la zona (Lezat, Spijeoles, Perdiguero...)
Cansados pero contentos, cenamos y nos acostamos en poco tiempo. Mañana será otro día y también nos pegaremos un buen tute
Día 4 - 2008-8-10
Tercera y última subida al collado del pluviómetro. Ya casi podemos hacerla con los ojos cerrados
Echamos un vistazo al rápel y al tramo horizontal en el que pasamos apuros ayer
El objetivo es el collado de Gourgs Blancs
Toca cruzar algún neverillo, sin crampones, claro
En la subida al Gourdon, la perspectiva del Arlaud y el Gourgs Blancs cambia
La parte final del Gourdon, como la mayoría de los 3000s de este circo, plantea alguna que otra dificultad
Cerca ya de la cima
Gourdon (3034 m)
Vista hacia el Jean Arlaud y el Gourgs Blancs
Circo de Espingo dominado por el Perdiguero
Vamos a por el Spijeoles
Arista que une el Gourdon y el Spijeoles. Nosotros finalmente tiramos un poco hacia la derecha en busca de un camino más comodo
Para atacar la pedrera final del Spijeoles
Ascensión que acaba, cómo no, con una trepadita
Llegamos a la cima del Spijeoles (3065 m) y sin perder tiempo cojemos el material indispensable, dejamos las mochilas y atacamos la arista Speijeoles-Belloc con la intención de volver de nuevo al Spijeoles
La arista es bastante juguetona y se avanza rápido
Vamos dejando atrás el Spijeoles, pero sólo temporalmente, ya que luego volveremos
El tricéfalo Belloc, con sus tres cimas que vamos a interntar coronar antes de emprender el larguísimo descenso a las Granjas de Astau
Desde el Belloc Sur (3007 m), el Spijeoles ofrece una perspectiva poco conocida, ya que el Belloc es uno de los 3000s menos visitados del Pirineo
Belloc Central y Belloc desde Belloc Sur
Sigue llegando gente al Spijeoles
Nuevo vistazo a la cresta de Bachimala
El acceso al Belloc Central es lo más complicado de estas tres cimas. Veremos cómo bajar después
Spijeoles y Belloc Sur desde el Belloc Central (3006 m)
El acceso al último de los Belloc, el Belloc (3008 m), también es entretenido
De vuelta, descendiendo del Belloc Central
Volvemos rápidamente a la cima del Spijeoles y descansamos un rato. En esto, llegan Cristina y Jordi, han escalado el famoso diedro del Spijeoles, montañeros de mucho nivel, y muy fuertes (lo comprobamos en la bajada)
Hacemos una foto de grupo que no pensábamos hacer hoy, dónde y en la cima del Spijeoles!
Ahora toca bajar. El refugio de Espingo está lejos, lejos
Nos despedimos del circo de Espingo
Y de la cima del Spijeoles
Bajamos ligeros la última pedrera del Spijeoles
Adelantamos a unos franceses que casi nos abren la cabeza con las piedras...
Y para abajo
Ahí viene Cristina
Me explican por dónde discurre el diedro de Spijeoles, creo haberles entendido que por ahí.
Seguimos bajando y disfrutando del paisaje
Ya que da cierta pena despedirse del circo, hace un día de muerte
A la altura del lago Saussat, Cristina y Jordi cargan el material que han dejado escondido por la mañana antes de emprender el asalto a la famosa vía
Y marchan para abajo
Yo me quedo unos minutos esperando a Porma, que baja con la lengua pelín seca el campeón
Aprovecho para seguir fotografiando el Quayrat y el Lezat
Hacemos una paradita para refrescar las pezuñas y seguimos a ritmo tranquilo hacia Espingo
Que está cerca
En el collado de Espingo, echamos la inevitable última mirada al circo, imitando a los numerosos paseantes que se acercan hasta este maravilloso rincón
Al dejarnos caer a la parte baja del valle de Oô, sentimos con tristeza que esto está a punto de terminar
El recuerdo que guardaremos de esta salida, todo lo vivido, quedará grabado en nuestras memorias
Adiós, Oô
Metemos el turbo y nos plantamos casi sin darnos cuenta en las Granjas de Astau (las plantas de nuestros pies sí que notaron la dureza de los últimos kilómetros de pista). La excursión ha terminado
En total han caído 25 3000s, pero eso es lo de menos. Hemos disfrutado como pocas veces en la montaña y eso es lo que vale.
Si habéis llegado hasta aquí, enhorabuena, ya tenéis mérito. Espero que os haya gustado el reportaje y que no os hayáis aburrido demasiado.
Azkarate


