Si se viene de Bilbao o de Donostia-San Sebastián la mejor forma de llegar es
por la autopista A-8 salida Durango, una vez allí, se coge la nacional BI-623,
en dirección al puerto de Urkiola, continuar hacia Otxandio y seguir hasta
Olaeta. Desde Vitoria, hay que tomar la N-240 hasta Legutiano y una vez allí, la
BI-623 hasta Otxandio.
Recorrido exigente, con fuerte desnivel a superar
(1.200 mts) y algo largo (unos 17km).
Tras llegar a Olaeta, se puede dejar el coche o bien
continuar, siguiendo la carretera. Se deja la carretera que va al puerto de
Kruzeta, y siguiendo de frente (N), a unos 350 mts, hay una zona donde dejar el
coche (también al fondo, hay otra zona de parking, donde empieza una pista sin
asfaltar).
Se continua la carretea, hasta llegar a una pista donde
está prohibido el paso de vehículos.
Un letrero indica el tiempo aproximado.
La ruta está señaliza con diferentes paneles y
pintura. Se pasa un riachuelo, y se continua dirección Norte,
dejando una bifurcación a la derecha que lleva hacia Leziaga para
otra ocasión.
Hay algún atajo que otro, no hay que seguir la pista
a pies juntillas.
Hasta ahora apenas había desnivel, pero a medida que se avanza
la ruta empieza ganar altura.
Las señales con pintura y algunos cairns ayudarán en el
siguiente tramo. Con mala visibilidad y sin tener buen sentido de orientación
esta zona es bastante confusa, por lo que conviene no acometer esta ruta en caso
de mal tiempo.
Enseguida se atraviesa un túnel bajo las coníferas.
Tras el bosque se llega a una zona despejada donde aparece otro
poste indicador, bajo las faldas del Anboto, ahora más cerca.
Hasta este punto se llega en aproximadamente 1 hora (982mts).
Este punto es la confluencia de varios caminos, el que lleva al
Anboto por Pagozelai, el que lleva a Urkiola,
y el que lleva a Zabalandi.
Se continua ascendiendo hacia el Anboto, hasta llegar a
Pagozelai. Al llegar al alto(1h15'), y después de sobrepasar un grupo de bloques de piedra
serrada y otro poste señalizador, la pista gira a la izquierda en dirección Norte hacia
una antigua cantera.
Antes de llegar a la cantera, se deja la herbosa pista y hacia la derecha
se coge una senda se adentra en el hayedo.
A partir de aquí, ascensión es dura y no cesa. La mejor forma
de remontar la dura pendiente es seguir las innumerables marcas rojas que
balizan la ruta.
Tras salir del hayedo, se ve el último promontorio rocoso del Anboto.
Se llega a la crestería, encontrando una placa grabada y un soporte
metálico que parece la carcasa de un foco. Hacia el Norte, asomándonos al
cortado, se puede ver el recóndito Anbotoko Sakona, otra subida espectacular
donde las haya, con una pendiente durísima y con el mayor desnivel que hay por
la zona para subir al Anboto y que sólo es recomendable subir con buen tiempo y
cuando no haya llovido en varios día, preferiblemente en verano.
Ahora basta seguir la crestería, la cual exige apoyar las
manos en más de una ocasión y alguna corta trepada por tramos de roca pulidísima
y en la qué hay prestar especial atención para evitar resbalón alguno y tener
un disgusto.
Por fin se llega a la cumbre del Anboto (2h) (1.331 mts),
donde se encuentra un buzón con forma de hacha clavada en tronco, un vértice
geodésico y, cómo no, los montañeros de todos los sábados y Domingos y Festivos.
Para lo cual se recorre un poco la cresta somital, y se
toma una canal algo escabrosa.
Luego se accede a una especie de pasadizo, cuasi horizontal.
Se continua el descenso por terreno calcáreo.
Un poco más abajo, a mitad de pared, tirando hacia la izquierda,
se puede pasar junto a Ojo de Ezkillar. Un gran agujero natural a través del
cual se ve Artaungo Sakona.
Continuando la bajada, se puede seguir algún hito que otro. La
bajada tiene una pendiente considerable.
A medida que se baja la piedra va dando paso la hierba.
Hasta llega al collado de Zabalandi (900 mts) (2h45'), tupido de hierba,
donde es frecuente ver ganado lanar y caballar. Un precioso rincón por donde
parece que no pasan los años.
Según se asciende, otro panel indica el desvío a Betsaide. El
Anboto se ve imponente.
Al cual se hace caso omiso, siguiendo un senderuelo que se
interna en el hayedo, balizado con algunos cairns y pintura.
El sendero se torna mas abrupto a medida que se asciende, hasta
llegar a un alto donde la zona se despeja.
Se continua de frente (E), donde el sendero se vuelve a internar en el
bosque, hasta llegar a un alto, donde hay una señales amarillas que indica la
dirección a Arrasate y a Urkiola.
Dejando la senda se tuerce a la derecha llegando a la cima de
Izpiste (1.062 mts) (3h10').
Las vistas están restringidas por el hayedo, pero hay una zona
abierta que da vista hacia el Orixol y es de gran belleza.
Se pueden distinguir los tres monolitos, que se separan un poco
de la pared, conocidos como Hiruatxeta
Bekoa (o Atxluzie), Hiruatxeta Erdikoa e Hiruatxeta Goikoa, que fueron objeto de
algunas de las primeras escaladas en Euskadi, en 1945.
Bien, ahora toca descubrir un paraje curioso, la Cueva del Cura
de Santa Cruz o Nardin Koba. Para lo cual se baja hasta el claro por el que se
ha venido (en caso de subir desde Zabalandi) y girar hacia el Sur.
Se continua a través del bosque. Cuando la senda empieza
el descenso, hay que ir hacia el cortado y buscar un claro la aguja de Hiruatxeta Erdikoa,
junto a ella Hiruaitxeta Goikoa
En cuya base un pequeño agujero que da paso a
la Cueva (3h25') (997 mts).
La entrada es estrecha, hay que dejar la mochila fuera para
poder entrar.
Desde su interior, el valle de Aramaio.
Para situarse un poco, unas fotos desde Orixol y Aramaio:
Tras salir de sus interior, el que no tenga buen sentido de la orientación o no esté
acostumbrado a meterse por sitios intrincados, lo mas prudente es volver a bajar
a
Zabalandi
La siguiente opción requiere muy buen sentido de la orientación
o llevar un GPS con el track y seguirlo al pie de la letra ya que el sitio
apenas tiene marcas y el senderuelo esta muy difuminado bajo la gran hojarasca
que hay del bosque.
Se retorna unos metros a la senda por la que se ha venido, y se
toma dirección Oeste en sentido descendente.
El sendero parece que tiende todo para abajo, pero no, hay que
ir como en horizontal para atravesar el bosque en busca de la senda de Zabalandi-Leziaga,
bosque a través. (Es posible que bajando toda la pendiente
dirección Sur se salga a una pista en base de Izpiste que esta en su cara este,
aspecto que no he podido comprobar de momento).
Una vez en la senda Zabalandi-Leziaga, basta con seguirla. Se sale a un
claro donde se da vista al Orixol.
Atrás queda el Anboto.
Y se llega al collado de Leziaga (878 mts) (3h55').
El Collado de Leziaga (Lexia) es un lugar con mucho encanto. Entre el frondoso hayedo de Orixol
y el roquedo de Gantzagako Atxa se abre una pequeña pradera en la que se asienta
una borda para el ganado.
La panorámica que se observa del Valle de Aramaio es
excepcional.
En la base de Leziako Atxa,
se abren unas oquedades que probablemente bautizan el lugar.
Desde este collado hay otras dos opciones, bajar a Olaeta directamente, siguiendo la pista que bordea Orixol (5h).
Sendero bien balizado y definido en su mayor parte del
recorrido, con una belleza excepcional en todas sus épocas del año. La senda en
principio gana altura por duras pendientes, luego el terreno se suaviza.
En algún tramo, uno se puede asomar a alguna ventana
hacia el valle.
Cuando uno ya no se da cuenta se alcanza el desvío a Orixol.
Unos escasos metros y se llega a la cumbre de Orixol
(1.131 mts) (4h35').
Ahora toca descender unos metros por donde se ha venido y coger
dirección puerto de Kruzeta (S).
El sendero tiene bastante balizamiento con pintura, quizás
excesivo. El hayedo es frondoso y espectacular.
Para subir a Santikurutz hay que prestar atención, ya que no
está balizado y hay que fijarse por donde ascender a él.
Son excasos los metros que lo separan del camino principal, pero
hay que fijarse. Tras remontar la pendiente por donde sea más cómodo, se llega a
la cumbre de Santikurutz (4h50') (1.111 mts).
Las vistas sobre el valle de Aramaio y Udalaitz son
de primer orden.
Se vuelve a bajar a la senda principal donde hay dos opciones,
continuar hacia la Ermita de Santikurutz, o bajar directamente hacia Olaeta.
Lo más interesante es continuar hacia la Ermita, para lo cual se
continua la senda principal hacia el puerto de Kruzeta.
Llegando a la Ermita.
El cual es un excelente mirado. Se baja por la
senda.
Y una vez en la senda principal, se gira a la derecha (NO), para
llegar a una pista, junto a una borda.
Y tomar los desvíos marcados con cairns para
descender a Olaeta.
Llegando a la carretera de Olaeta, donde, bien se
toma hacia Olaeta, o en su caso, si se ha dejado el coche más
adelante, hacia este punto (6h40' sin contar paradas).
Pulsar Archivo, Guardar como.
Selecciona la carpeta en la que deseas guardar la página y listo.
A tener en cuenta:
Los horarios son aproximados y depende de la época del año en que se hagan.
Se aconseja llevar siempre un plano de la zona, así como brújula o GPS. No
efectuar itinerario alguno bajo condiciones atmosféricas adversas y si es
posible, ir siempre acompañado. En caso contrario, dejad una nota o alertar
a alguien de la ruta a realizar y horarios aproximados.
Las rutas descritas dentro de esta Web, corresponden a las apreciaciones del
autor tras el recorrido de los mismos. Estos pueden desarrollarse por
terrenos difíciles y sin sendero. Su interpretación por parte del usuario no
compromete la responsabilidad del autor.
Coordenadas en Datum ED50.