Si se viene de Bilbao o de Donostia-San Sebastián la mejor forma de llegar es
por la autopista A-8 salida Durango, una vez allí, se coge la nacional BI-623,
en dirección al puerto de Urkiola.
Una vez en el puerto se aparca en cualquiera de los amplios aparcamientos que
hay en el mismo puerto. También se puede utilizar el transporte público y subir
en autobús con la línea que une Vitoria-Gasteiz con Durango.
En el alto de Urkiola, junto al Santuario, hay una serie de
aparcamientos escalonados, y en los que los fines de semana, no cabe ni un
alfiler.
Bien, la opción mas recomendable es seguir por un sendero que
sale tras el último de los aparcamientos escalonados, y se pasa un cercado por
un paso habilitado a tal fin.
Hay otra opción; a la derecha de este ultimo parking hay una pista, cerrada con
barrera a los vehículos, que también lleva a las campas de Pol-Pol o Asuntze,
evitando la subida a Urkiolamendi, pero es monótona y aburrida, por
lo que es mejor tomarla a la vuelta si se quiere evitar
la subida a Urkiolamendi.
Bien, como comentaba, se sube una ancha senda de hierba,
poco después debajo de un tendido eléctrico. se llega a una zona de cipreses que
se atraviesa por un amplio coratafuegos.
Tras pasar la zona de cipreses, asoman a la espalda, el Saibigain y
el Macizo de Eskubaratz.
Así como el altivo Mugarra, Untxillaiz y Aitztxiki, paraíso
de los escaladores.
En esta zona de pastos es habitual ver a los caballos y
algunos rebaños de ovejas campando a sus anchas.
Según se asciende por la lomada en dirección se puede ver, a la izquierda
la zona del Alluitz hasta Larrano.
Poco después aparece el Anboto, montaña mítica donde
las haya, hermosa cumbre, cúspide del Parque Natural de Urkiola, junto a sus
vecinos, Elgoin y Kurutzeta.
Se sigue el ascenso por la herbosa e inclinada ladera.
Y se llega al alto, donde se encuentra una mesa de
orientación.
Un poco más adelante, sobre unas rocas se encuentra el
buzón de Urkiolamendi (1.011 m.) (35').
Tenemos unas vistas excepcionales de las Peñas del
Duranguesado.
Tras pasar una alambrada con paso habilitado, se llega a Azuntze
(50'), encontrando la pista que viene de Urkiola, así como un pequeño refugio-abrigo.
Un poco más adelante,
un poste de señales que indica la dirección adecuada a tomar. A la derecha de la
pista se encuentra la ferruginosa fuente de Asuntze, también conocida de Pol-Pol.
Se continua por la pista que tuerce a la derecha y asciende poco a poco en dirección
Pagozelai. A la derecha de la pista un antiguo depósito de piedra, antiguos
lavaderos de mineral, más adelante a la derecha un refugio cerrado.
Al llegar al alto, collado de Pagozelai (1h5'), y después de sobrepasar un grupo de bloques de piedra
serrada y otro poste señalizador, la pista gira a la izquierda en dirección Norte hacia
una antigua cantera.
Antes de llegar a la cantera, se deja la herbosa pista y hacia la derecha
se coge una senda se adentra en el hayedo.
A partir de aquí, ascensión es dura y no cesa. La mejor forma
de remontar la dura pendiente es seguir las innumerables marcas rojas que
balizan la ruta.
Tras salir del hayedo, se ve el último promontorio rocoso del Anboto.
Se llega a la crestería, encontrando una placa grabada y un soporte
metálico que parece la carcasa de un foco. Hacia el Norte, asomándonos al
cortado, se puede ver el recóndito Anbotoko Sakona, otra subida espectacular
donde las haya, con una pendiente durísima y con el mayor desnivel que hay por
la zona para subir al Anboto y que sólo es recomendable subir con buen tiempo y
cuando no haya llovido en varios día, preferiblemente en verano.
Ahora basta seguir la crestería, la cual exige apoyar las
manos en más de una ocasión y alguna corta trepada por tramos de roca pulidísima
y en la qué hay prestar especial atención para evitar resbalón alguno y tener
un disgusto.
Por fin se llega a la cumbre del Anboto (1h50') (1.331 mts),
donde se encuentra un buzón con forma de hacha clavada en tronco, un vértice
geodésico y, cómo no, los montañeros de todos los sábados y Domingos y Festivos.
Se retrocede por donde hemos subido hasta el collado de Agindi
(1.240 m), donde empiezan las complicaciones, ya que hay alguna trepada de Iº.
Tras llegar a Saitzen
puntea (1.257 m), el terreno sigue escabroso y con algunos pasos
expuestos, donde hay que extremar la precaución.
Existen algunas marcas blancas, bastante borrosas, que guían
parte del recorrido y ayudan a soslayar por la mejor parte algunos resaltes
rocosos. El recorrido de la arista. es un terreno mixto de hierba y roca.
Tras descender a otro collado, Auntzen Altarie, la afilada
arista se torna más fácil y al acercarse hacia Elgoin, más ancha.
Y se llega a la cima de Elgoin (1.243 m).
En este caso, se retrocede unos metros para coger una
canal que desciende directamente hasta Pagozelai.
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A tener en cuenta:
Los horarios son aproximados y depende de la época del año en que se hagan.
Se aconseja llevar siempre un plano de la zona, así como brújula o GPS. No
efectuar itinerario alguno bajo condiciones atmosféricas adversas y si es
posible, ir siempre acompañado. En caso contrario, dejad una nota o alertar
a alguien de la ruta a realizar y horarios aproximados.
Las rutas descritas dentro de esta Web, corresponden a las apreciaciones del
autor tras el recorrido de los mismos. Estos pueden desarrollarse por
terrenos difíciles y sin sendero. Su interpretación por parte del usuario no
compromete la responsabilidad del autor.
Coordenadas en Datum ED50.